Pintando música

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Susana Enríquez: Pintando Música
Sasha Grishin
Les parfums, les couleurs et les sons se répondent Charles Baudelaire∗

Mi primer encuentro con el trabajo de la artista Mexicana Susana Enríquez fue en el año 2003, cuando presentó una exposición en Canberra que trataba los posibles cruces entre las artes visuales y la música.

En su trabajo actual se ha alejado del arte inspirado por la música y la memoria hacia la traducción de música en pintura. En este caso ha realizado un gran número de pinturas acrílicas realizadas en  telas cuadradas de 30 x 30, aunque algunas son de un formato  más grande.

Susana ha divididio los intrumentos de orquesta en  sus principales secciones  ligándolos con  colores específicos. Rojo con las percusiones, azul con las cuerdas y amarillos para los metales e instrumentos de aliento-madera. La razón para esta particular asociación de colores con estos instrumentos específicos nunca es claramente articulada, aunque yo asumo   que ello  obedece a dos factores: cultural e intuición.  Así, esta teoria de la música como color ha sido aplicada a la música de un número de compositores, incluyendo Enríquez, Stravinsky, Bartók and Debussy.

Las pinturas de Enríquez, por todo su intento didáctico, están principalmente contenidas en una muy personal morfología visual, donde colores vivaces, e  intensos pasajes gestuales hablan no solo de equivalencias  de color-música, sino de todo un escenario de ejecución. Estamos llamados a atestiguar las marcas hechas por la artista como explosiones de energía y a mirar las huellas de su respuesta física con su encuentro con la música. Mientras  que informada por las peculiaridades  de su teoría de color e inspirada por específicos pasajes de música, ella ejecuta una seria de variaciones líricas de intrépido color, sobre la tela.

∗ “Los perfumes, los colores y los sonidos se corresponden” Charles Baudelaire

Sasha Grishin
Australian National University